jueves, 4 de mayo de 2017

Argentina: La represión es histórica, la lucha también...


Nery y Jorge (de la Federación Obrera Regional Argentina)

La calle siempre fue el lugar donde el pueblo trabajador lanzó su bron­ca frente a sus amos y verdugos, lo ha hecho organizadamente o con total espontaneidad. Si nos remontamos a la Argentina de principios del siglo XX, la FORA no escapa a la represión esta­tal, es la organización multitudinaria y más perseguida ya que se opone total­mente a la explotación del hombre por el hombre, por esto la represión estatal cayó sobre su espalda. Pero existe una cultura de la defensa, los trabajadores y trabajadoras de la FORA bien sabían que el aparato represivo no dudaba en apuntar y disparar. Ante el ataque por parte del estado, la militancia forista no dudaba en utilizar las herramientas de nuestra clase, como la huelga, el boicot, el sabotaje, se utilizaban diferentes formas de resistencia, la organización forista era inmensa y el pueblo adhería en su mayoría a cada acuerdo votado en asambleas de la organización, todas es­tas herramientas usadas en pos de rei­vindicaciones para la clase trabajadora, empujaban a las patronales y el Estado a tomar medidas represoras en conjunto.

Pasado el tiempo, el pueblo trabajador siguió en contacto con estas formas de resistencia a la represión policial-es­tatal-patronal, se habían adquirido nuevas tácticas y se organizaba de di­ferentes maneras, dependiendo las tendencias ideológicas, algunas que eran de naturaleza libertarias otras venían contaminadas con tendencias marxis­tas autoritarias y vanguardistas. Avanzando a pasos agigantados estaban del otro lado las fuerzas represivas que acrecentaba su tecnología y espionaje dentro del movimiento obrero, llegando así a la última dictadura cívico-mili­tar-eclesiástica al punto más alto donde se llegó al asesinato y desaparición sis­temática de compañeros y compañeras, al mismo tiempo y en algunos países antes también llegaba la represión sal­vaje orquestada por la burguesía inter­nacional.

La llamada democracia llego a princi­pios de los 80 en la región argentina y la dictadura había dejado una marca profunda en la genética del movimiento obrero, calo hondo el terror y el miedo a hablar de lucha o de cambio social, aún seguía intacto como no puede ser de otra manera, el aparato represivo, ya “subordinado” al régimen democrático pero dejando en claro que siempre es­tán cuando el pueblo rompe el silencio y ocupa las calles. Dentro de la década de los 90´ se implementan nuevos métodos de lucha como el corte de ruta impulsa­da por docentes y desocupados en el sur la argentina, donde la estrategia es pa­rar la circulación y provocar una herida al sistema de mercado, esto da como re­sultado la represión por parte la policía incluso este tipos de reprimendas son las que terminan con la vida de Carlos Fuentealba en el 2007, también como a lo largo de la historia se implementaron fuerzas represivas parapoliciales, como la que ejecuto el asesinato de Mariano Ferreyra en 2010, pero la política de los partidos es mediática, totalmente opor­tunista y mezquina “llevan” su militan­cia y a trabajadores a un show para que sus banderas salgan en la televisión, mostrando una clase obrera indefensa e incapaz de defenderse a la represión, pues la única condena fue sobre los eje­cutores materiales e intelectuales, si bien sienta un precedente no se logra una condena sobre las prácticas que el estado mantiene vivas para reprimir, la militancia forista ha participado mu­chas veces en conflictos obreros junto a estos politiqueros de izquierda y real­mente se ha visto que no le interesa otra cosa más que cooptar y repetir como cassette sus discursitos pseudo-revolucionarios, en medio de piquetes como en Gestamp y en Kromberg estos parti­dos se sacan los ojos y dejan ver sus ver­daderas intenciones “revolucionarias”, rompiendo asambleas de trabajadores y trabajadoras y dividiendo.

La FORA acompañara, como siempre lo ha hecho a los trabajadores y trabajado­ras que se organicen sin hacerle caso a politiqueros que no trabajan o que sim­plemente buscan sacar provecho para su partido ante un conflicto, alentara cada iniciativa nacida en asamblea y no negara las herramientas históricas de nuestra clase, apelaremos a la de­fensa y saber medir inteligentemente la relación de fuerza, es nuestro deber como clase obrera resolver como actuar frente a la represión, desde ya creemos fielmente en la potencia creadora y que si rompemos la lógica partidaria politi­quera encontraremos tácticas más efi­cientes que nos lleven junto a nuestros hermanos explotados y explotadas a lu­char contra la patronal y el Estado policial, con esto decimos que cuanto más masiva son nuestras filas, más difícil será vencernos y que si realmente orga­nizamos desde abajo la huelga general y ocupamos las calles derrocaremos al estado y al capital, que solamente busca coartar nuestra libertad y autonomía.

Tras un mes de marzo lleno de marchas multitudinarias, incluso aquella que presiono desde las bases echar al triun­virato de la cgt al grito de “traidores” de un palco en el cual con esquivas frases se oponían a decir cuando iba a ser el primer paro general, Nos encontramos con un panorama de represión ampa­rada por una marcha que encabezo la derecha y la burguesía nacional en el primer día de abril en la que los diarios titularon de multitudinaria, si tenemos en cuenta que los docentes, trabajadores, y movimientos sociales hemos llegado a ser cientos de miles en las calles, parece absurdo creer que 50 mil es una marcha multitudinaria. La represión en 197 tras la implementación del protocolo anti-pi­quetes dirigida por el secretario de seguridad Eugenio Burzaco el Estado fijó una estrategia judicial que consistirá en presentarse como querellante en la cau­sa del corte de la Panamericana, el des­alojo de la toma en agr-clarin en medio de un gigantesco operativo en el cual se dejaron ver fusiles y ametralladoras , la represión a los docentes mientras insta­laban una escuela itinerante, son la res­puesta a todas estas movilizaciones que buscan poner un freno a la política de ajuste que el gobierno mantiene y niega a ceder, lejos de la sola y mera ruptu­ra del cerco mediático para fortalecer un partido o una lista que prometerá demagógicamente ser “la voz de los tra­bajadores en el congreso”, como en cada conflicto obrero deberemos plantearnos seriamente como resistir el avance de la represión que es cada vez más salvaje.

[Publicado originalmente en el periódico Organización Obrera # 68, Buenos Aires, mayo-junio 2017. Número completo accesible en http://capital.fora-ait.com.ar/2017/05/organizacion-obrera-68.]


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nos interesa el debate, la confrontación de ideas y el disenso. Pero si tu comentario es sólo para descalificaciones sin argumentos, o mentiras falaces, no será publicado. Hay muchos sitios del gobierno venezolano donde gustosa y rápidamente publican ese tipo de comunicaciones.