martes, 30 de mayo de 2017

30 de Mayo, 2017: 203 años del natalicio de Mikhail Alexandrovich Bakunin


Bloque Negro México 

30 de mayo de 1814 Nace Mijail Alexandrovitsch Bakunin.

Considerado como uno de los padres del Anarquismo.

Sus ideas abogaban por la destrucción violenta del estado, la abolición de las clases sociales y buscaba la igualdad entre los sexos.

Abandona la Primera Internacional tras sus famosos enfrentamientos con Marx.

Hijo de una familia aristócrata rusa del siglo XIX, destacado en la historia del pensamiento humano por su credo anarquista, que fue una verdadera filosofía de la naturaleza y del hombre. De Bakunin, este «titán con cabeza de león», anarquista y revolucionario, su amigo Herzen decía: «En el fondo de la naturaleza de este hombre se encuentra el germen de una actividad colosal, que no logró su consumación».


Partidario del colectivismo antiautoritario, Bakunin participó en todas las luchas revolucionarias y presintió los excesos futuros en la aplicación del pensamiento marxista. Dedicó su vida a la difusión de su doctrina anarquista por todo Europa.

Entre sus principales obras figuran: El Imperio Knuto-Germánico e Internacional, La teología política de Mazzini, Dios y el Estado, El catecismo revolucionario y Los principios de la Revolución.
Bakunín, dos años más joven que su amigo Herzen, procedía también de una antigua familia rusa, y fue oficial, antes de hacerse revolucionario. Fue mucho más lejos que Herzen. En 1845, en París, también conoció a Michelet, a Lamennais y a Proudhon.

Nació el 30 de mayo (algunos autores dicen que nació el dia 18 del mismo mes) de 1814 en la provincia rusa de Tver y disfrutó de una infancia feliz en la hacienda paterna, rodeado de sus cuatro hermanas, por las cuales sentía un gran cariño. Recibió una educación escolar de buen nivel gracias a los servicios de un preceptor privado y se interesó por la vida de los campesinos.

A los catorce años fue enviado a San Petersburgo para estudiar en la academia militar. Al cabo de cinco años se convirtió en oficial de un regimiento apostado en Polonia. Sin embargo, preso del aburrimiento y del ocio, desertó en 1835 y se inscribió en la universidad de Moscú, donde estudió filosofía hasta 1840. Durante esa época se familiarizó con el pensamiento de Hegel. En Moscú también frecuentó los círculos literarios que se reunían en torno a Turguéniev; fue allí donde conoció al que sería su amigo más querido, más allá de las desavenencias políticas: Alexandr Herzen.

Herzen fue otro revolucionario ruso que abandonó su país en 1847 y se instaló en Londres, allí publicó una revista, «La estrella Polar», seguida, a partir de 1857, por un diario, «La Campana» (Kolokol). A pesar de la censura, el diario llegó a todas partes en Rusia. Herzen tomó de Proudhon la idea de que el advenimiento del socialismo se produciría por el libre juego de las relaciones económicas. El mir (comunidad) sería la base de la revolución, que debe surgir desde abajo. Herzen lleva la eslavofilia (defensa de los eslavos) a conclusiones revolucionarias. A los estudiantes, entre quienes creció su influencia rápidamente, les dió consignas, la primera de las cuales fue la de «ir al pueblo».

En 1848-49, Bakunin participó en los movimientos revolucionarios y nacionalistas de Europa central. Fue detenido y encarcelado, durante varios años, en Austria, porque predicaba la peligrosa idea de una Federación de Naciones eslavas libres y autónomas.

Deportado a Siberia, se escapó a Japón y luego a América, hasta que eligió como residencia Inglaterra. Herzen decía de él: «Avanzaba con botas de siete leguas, a través de los montes y los mares, a través de los años y los siglos».

En 1861, cuando llegó a Londres tras huir de Siberia, se encontró con su compatriota y amigo Alexandr Herzen, que editaba un periódico socialista en ese país; sin embargo, a diferencia de éste, cuya principal preocupación era el pragmatismo político, Bakunin privilegió entonces la insurrección y elaboró una teoría de la revolución que pronto lo convertiría en el «padre del anarquismo».

Tras el fracaso de la insurrección polaca de 1863, organizó su acción sobre un programa socialista, cuya idea central seguía siendo la autonomía de las individualidades nacionales, dentro de un marco federativo.

En 1864 se estableció en Italia por cuatro años. Durante esa época, su aporte específico al pensamiento anarquista y revolucionario tomó forma.

En 1868 se adhiere a la Primera Internacional de Trabajadores, organización que nació en septiembre de 1864 en torno a los revolucionarios europeos emigrados, después de las revoluciones de 1848-1850. Fue concebida como un gran partido internacional y no como una federación de partidos nacionales. Sin embargo, los distintos países no tenían la misma importancia en el seno de la Asociación y las tendencias políticas eran muy diversas, del tradeunionismo inglés al anarquismo de las federaciones italiana, española.

Marx, había redactado los estatutos de 1864, intentó darle una orientación revolucionaria y proletaria, por lo que Bakunin protagonizó un áspero debate con Marx, encabezando la disidencia anarquista con respecto a las propuestas más autoritarias y centralistas que el socialismo marxista estaba imponiendo en el movimiento obrero; dicho enfrentamiento, que marcó toda la vida de la Primera Internacional, desembocó en la expulsión de Bakunin (Congreso de La Haya, 1872). Su pensamiento radical y romántico, plasmado en obras como El Estado y la anarquía (1873), influyó especialmente sobre los nihilistas rusos.

En 1869, se tradujo al ruso el Manifiesto Comunista de Marx y Engels.

En el Congreso de Basilea, del mismo año, Bakunín formuló los principios de su programa: «Liquidación social, expropiación de todos los propietarios, destrucción de todos los Estados nacionales, y, sobre sus ruinas, edificación del Estado Internacional de los Trabajadores». Trata de conciliar, en su pensamiento, las contradicciones de anarquismo y colectivismo. Dotado de una prodigiosa vitalidad, Bakunín gana muchos adeptos, con el príncipe Kropotkín entre ellos, pero Herzen, su amigo, se aparta, en aquel momento, de los nuevos revolucionarios.

El pensamiento político ruso avanza y surgen distintas corrientes. A partir de 1867, Lavrov publica en una revista, con el seudónimo de Pyrtov, sus «Cartas Históricas», chocando con las posiciones nihilistas. Desterrado en París, en 1870, desarrolló sus tesis: con la idea de Herzen de «ir al pueblo», afirmó la necesidad de educar políticamente a ese pueblo, antes de conducirlo a la revolución social y política. Sus escritos tuvieron un gran éxito en Rusia.

Inmediatamente, muchos jóvenes se dedicaron a aquella labor educativa, mientras el mir se convertía en el tema de estudio y de conversación más apasionante. Estaba a punto de formularse el populismo, pero la propaganda abierta en favor de unas tesis es más fácil de yugular que los movimientos subterráneos y anarquistas de las sociedades secretas. La policía zarista era implacable, y el populismo tuvo que dejar paso al socialismo terrorista preconizado por Bakunín, cuyos únicos medios de propaganda eran la octavilla, el revólver y la bomba, a falta de toda posibilidad de representación.

Kropotkin (1842-1921) y Bakunin (1814-1876) fueron los más destacados teóricos del anarquismo. Exaltaban al individuo y creían en la acción directa, que llevaba a negar poder creador a las masas. Según su concepción, el atentado terrorista superaba en eficacia a la organización de carácter político. Algunos contraponían el sindicalismo revolucionario a todo tipo de acción política.

Siempre se caracterizó por su espíritu inquieto y preocupado por la dura realidad de los obreros, y no se condicionó al pensamiento teórico, sino que fue un hombre de de acción: luchó en las barricadas de la Revolución de 1848 en París, Polonia y Alemania. Detenido en Sajonia, fue condenado a muerte en Prusia, Austria y Rusia, indultado y confinado en Siberia. Consiguió escapar a Japón en 1861 y desde allí regresó a Europa a través de Estados Unidos.

Sostenido económicamente por su amigo Herzen, participó en las luchas de la unificación italiana, en la revolución de Polonia de 1863 y en un intento de extender a Lyon la insurrección de la Comuna de París (1870). Militó en la Liga por la Paz y la Libertad.

Durante el congreso de La Haya, en septiembre de 1872, sus partidarios fueron excluidos de la Asociación Internacional de Trabajadores y formaron una Internacional antiautoritaria. Sin embargo, la espontaneidad revolucionaria de las masas también desilusionó a Bakunin en septiembre de 1870 en Lyon, al igual que en mayo del año siguiente en París, cuando la Comuna fue aniquilada, o incluso en mayo de 1874 en Bolonia: los proyectos de rebelión fracasaron.

Pasó sus últimos años en Suiza, viviendo en la miseria, planeando conspiraciones que nunca llegaron a realizarse y manteniendo correspondencia con pequeños grupos anarquistas, alentados por su ferviente inspiración. Bakunin murió en Berna en medio de la miseria, el 1 de julio de 1876.
Sus obras se convirtieron en la fuente teórica del anarquismo de finales del siglo XX: Dios y el Estado, El Estado y la anarquía, El Imperio Knuto-Germdnico e Intemacional, La teología política de Mazzini, Dios y el Estado, El catecismo revolucionario y Los principios de la Revolución.




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