jueves, 16 de marzo de 2017

La inmigración, chivo expiatorio de la extrema derecha en Europa y U$A



Jorge Moas

El eslogan preferido por el actual presidente de los EEUU, Donald Trump, un personaje misógino, homófobo, antifeminista, islamófobo, racista, xenófobo, antiinmigración y fascista, es “America first”, que se está haciendo realidad con la aprobación de varios decretos presidenciales: continuación de la construcción del muro en la frontera mexicana; veto a la inmigración para siete países de mayoría musulmana; deportación para los casi once millones de inmigrantes indocumentados que viven y trabajan en EEUU; retirada del Tratado Asia-Pacífico (TPP) y renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), etc.

Su objetivo principal es cumplir la promesa electoral de crear y/o mantener puestos de trabajo para sus principales votantes del Medio Oeste americano, perjudicados por la globalización y la deslocalización de las grandes compañías norteamericanas, que han buscado obtener más beneficios en países con salarios más bajos y recursos más baratos. Ha amenazado a la Ford y a la General Motors y a otras empresas con filiales en México para que no inviertan allí y sí lo hagan en Estados Unidos, bajo la amenaza de cobrarles unos aranceles entre el 20% y el 30% (de todos modos muchos trabajadores industriales han sido sustituidos por robots y lo seguirán haciendo). Con la mundialización capitalista se han desindustrializado grandes zonas de los países ricos, como el Cinturón del Óxido norteamericano, alrededor de los Grandes Lagos, y se han industrializado, entre otros, los países emergentes, principalmente China (el enemigo público número uno para Trump, que quiere gravar los productos chinos con un arancel del 45%), que, hasta ahora, ha exportado sus productos manufacturados a todo el mundo (no va a dejar de  hacerlo) y cuyo presidente se ha presentado en el Foro de Davos como el nuevo adalid del “libre” comercio.

Tanto Trump como la extrema derecha europea son partidarios de una política xenófoba, racista, islamófoba y antiinmigración, al defender el “nosotros” contra “los otros”, “los extraños”, “los miserables”, a los que se considera no sólo inferiores sino también “criminales, violadores, ladrones”, insultos que ha proferido Trump contra todos los mexicanos. El presidente norteamericano ha prohibido la entrada de los ciudadanos de Libia, Sudán, Somalia, Siria, Irán, Irak y Yemen, pero no a los de Arabia Saudí, Pakistán y otros países musulmanes donde tiene negocios. No ha parado de decir que va a continuar construyendo el muro fronterizo que separa México de Estados Unidos y a deportar a todos los inmigrantes indocumentados, aunque hayan nacido en el país y lleven años estudiando y/o trabajando en el mismo (actualmente serán unos once millones de personas). Sin embargo, también durante el mandato de Obama y de anteriores presidentes, tanto demócratas como republicanos, se ha deportado a millones de personas (durante los ocho años de la presidencia de Obama casi tres millones).

De hecho, la policía de inmigración ha entrado en los domicilios y en los centros de trabajo en busca de inmigrantes indocumentados y ha procedido al arresto y deportación de varios centenares, por lo que ha contribuido al aumento de la inseguridad, la angustia y el miedo.

No obstante, la justicia norteamericana ha vetado la orden antiinmigración contra los siete países musulmanes anteriormente citados, porque según la misma sus ciudadanos son una amenaza terrorista, cosa que no han podido probar ante el juez federal que la ha suspendido, por lo que lo más probable es que llegue al Tribunal Supremo. Mientras tanto, Trump no se rinde y va sortear este veto modificando el decreto anterior: sale de la lista Irak, no se aplicará de un modo urgente y podrán entrar todos los que tengan visado. La resistencia no se ha hecho esperar, porque muchos estadounidenses y mexicanos se han manifestado contra esta política antiinmigración en las calles y abogados voluntarios se han ofrecido a recurrir las deportaciones y a facilitar la entrada de los ciudadanos musulmanes vetados.

También los votantes de los partidos de extrema derecha europea, como el Frente Nacional francés de Marie Le Pen, que puede ganar las presidenciales en Francia; el PVV holandés liderado por el islamófobo Wilder que incluye en su programa electoral la prohibición del Corán y el cierre de las escuelas musulmanas; el británico Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) o la Alternativa por Alemania (AFD) u otros partidos de Hungría, Italia, Austria, Polonia, etc., se consideran perjudicados por el proceso de globalización neoliberal capitalista conjuntamente con la crisis económica que comenzó en 2007 y/o por la pérdida de identidad que para ellos supone la inmigración de los países musulmanes o incluso los practicantes del Islam que tienen su misma nacionalidad.

No les importa en absoluto que en el año 2016 hayan muerto ahogadas, o mejor dicho asesinadas, por las mafias y por la política restrictiva de la Unión Europea, por miedo a perder votos, 5.000 personas, y que otras decenas de miles malvivan en campamentos (la mayoría son auténticos campos de concentración), cuando el total de inmigrantes no constituye ni el 0,5% de los 500 millones de la población europea.

Ante esta situación, se han organizado en toda Europa movimientos sociales, sindicatos y partidos políticos contra sus propios gobiernos, para defender una política de acogida e integración en la que se reconozcan y garanticen los derechos humanos, tanto sociales como laborales, sindicales, etc., de los inmigrantes, sin ningún tipo de restricciones.

Para los nazis alemanes de los años 30 su chivo expiatorio fueron los judíos, los eslavos y los bolcheviques, y para los fascismos de Estados Unidos y de la Europa actual son los inmigrantes, porque “roban puestos de trabajo”, “son terroristas” o “quieren islamizar la Europa cristiana”. No podemos ni debemos permitirlo.

[Poblicado originalmente en el periódico Rojo y Negro # 310, Madrid, marzo 2017. Numero completo accesible en http://rojoynegro.info/sites/default/files/ryn310web.pdf.]


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