lunes, 14 de marzo de 2016

El evangelio según el Galáctico. Crónica del encuentro con un feligrés

Old SideshowBob.


En esta Venezuela de 30 millones, un 12 de marzo de 2016, mientras los polos de poder marchaban y contramarchaban, me encontraba yo por Parque Central dentro de un ascensor que muestra un video, parece ser 24/7, donde este ascensor inteligente y de última generación me recuerda que se hicieron trabajos de remodelación en todo Parque Central, y que colabore con los cuerpos represivos para combatir la guerra económica, hasta me dan un numero donde puedo croar como buen patriota cooperante para seguir ganando esta interminable guerra. El ascensor inteligente y patriota se equivoca como toda buena máquina, errare maquinum est., y en vez de seguir bajando, sube sin decir por qué, así como espera el gobierno que suba el precio del barril. Se abre, sube una señora de unos 55-60 años; comienza a profetizar como buen evangelista del metro (religioso o de chucherías), la profecía no la comprendemos muy bien el resto de los pasajeros, pero el tono es fuerte, de rabia y de odio, de guerra, una efervescencia que acompaña a las palabras como “antipatria”, “imperio”, “golpe”, “asamblea legislativa”, “poder absoluto”, “pueblo”, todo el combo del fundamentalismo chavomadurista que transmite cualquiera de sus apóstoles, dentro y fuera de VTV. Así, la máquina y la mujer evangelizaban personal y digitalmente, y te recordaban la omnipresencia del gran hermano. Mario Silva, Zurda Konducta, Diosdado, Iris Varela, los felicito, su prediga del evangelio según el comandante eterno ha llegado a las formas expansivas del fundamentalismo, tal como nos enseñaron con su odio e insultos al distinto y al disidente, sus amenazas y su verbo de pranes. ¡Felicidades OPUS (PSUV) DEI, Chávez se multiplico!


Y es que esa señora demuestra el logro más importante del gobierno, el que 2+2 sean cinco, han matado la inteligencia, se han legitimado en la fe y no en la razón, en la rodilla en tierra y fusil en mano, han hecho que parezca imposible utilizar el debate y la pluralidad para cohesionarnos, pues “o están contigo o están contra ti”. Su prediga es amenazante, esta pregonera es parte de la razón de Estado, moldeada al “un pepazo por la cabeza style” (https://goo.gl/6XZhGQ); la violencia para defender a capa y espada al opresor, al status. Cada frase, cada oración lleva atrás el mazo de Diosdado en su espíritu, es el lenguaje impuesto por quienes se esconden detrás de todo el armamento adquirido para mantener el status quo (http://goo.gl/l5KWdV), mientras las medicinas y la comida brillan cada vez más por su ausencia.

En esta realidad, la ideología del opresor se ha impuesto como un dogma fundamentalista que defenderá patria o muerte al poder, ese “poder popular” que se robó millones de dólares, que destruyó el aparato productivo, y nos mantiene en una cohesión violenta, siendo un poder cómplice de la masacre de Tumeremo, de las paralizaciones en ciudades por velorios de pranes, de pequeños episodios tipo “Grand Teef Auto” en las calles o en las cárceles, de desahogos sociales que responden a los niveles de violencia brutalidad  o “barbarie”,  volviendo la “justicia del linchamiento” cada vez más legitima. Han impulsado una cohesión como venezolanos a niveles de violencia y stress que nos desesperan y enervan.

En Planta Baja nos bajamos todos, cada quien sigue su camino y veo a la señora marcharse con el deber cumplido de intimidar (sin quererlo quizás) al que osará pensar distinto, una evangelista del poder que fue entrenada a repetir lo que les enseñan, a no discutir sino a atacar, a imponerse mediante la rudeza, a explicar la realidad en una supuesta guerra, un supuesto enfrentamiento. Tristemente ella es producto de una mercadotecnia que desvió a la gente de la razón a creer ciegamente en el poder, un poder que tergiversó el pasado para interpretar el presente, aprovechando el odio hacia lo malo del” puntofijismo” y el desastre que nos dejó la cuarta república (incluyendo a Hugo Chávez), para convertirlo en odio a lo distinto al partido dominante, creando una realidad de falsos antagónicos, de bueno y malo, de Dios y del Diablo, creyentes contra infieles.


Al montarme en el metro de Bellas Artes, me hallo entre la rabia y la tristeza al ver como sus palabras fueron parte de una masa moldeada para preservar la autoridad, fueron frases agresivas escritas por un estado que ejerce violencia política, económica, tanto en el lenguaje como en la práctica, con Operaciones de Liberación del Pueblo (OLP), reprimiendo manifestaciones, con decretos de “emergencia económica” a juro y porque sí para seguir administrando sin contraloría los recursos que despilfarraron durante años, usando al Poder Judicial para romper el contrato social que ellos mismos llamaban “la mejor constitución del mundo”. Nos reprimen,  nos destruyen el medio ambiente con sus motores productivos mineros supresores de garantías constitucionales (http://goo.gl/KbX7vV), y luego de golpearnos, nos piden poner la otra mejilla, diciéndonos que hagamos horas y horas de “colas sabrosas”, cobrándonos más impuestos, o tildándonos de analfabetas por no superar el rentismo petrolero (https://goo.gl/nVkduc) con el descaro de que utilizaron el mismo para “raspar la olla” y ser los verdaderos Bachaqueros de la riqueza nacional con sus empresas de maletín y sus Bolichicos. Después de lanzarnos más de 7 plagas, nos culpan de consumir muchas medicinas o de hacer compras nerviosas cuando nos morimos de mengua, es decir “tenemos que tener fe” https://goo.gl/akpYde.


Me niego a tener fe, pero cómo luchar contra eso, dejar de tener la violencia cómo regla en nuestra cohesión social, cómo dejar de repetir la historia de la cultura petrolera nacional que enlaza perversamente al Estado con la sociedad, y por más de 70 años nos acostumbró al asistencialismo… Es difícil, pero no imposible, la crisis se acentúa cada vez más, por lo que es momento de proponer nuevas rutas de cohesión política y organización. La difícil situación que padecemos debemos transformarla no coyunturalmente, ya que caeremos en el mismo circulo y no cortaremos el problema de raíz, es hora de romper tabúes y revolucionar la estructura y sus paradigmas sociales y culturales, desde abajo, sin vanguardias o los partidos del poder que solo quieren ser los nuevos amos, nuestra libertad y sueños no caben en sus urnas electorales y sus instituciones burocráticas piramidales. A estimular la organización y acción directa.