lunes, 12 de octubre de 2015

Desde la oscuridad del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica



Jorge Tadeo Vargas

La firma del Tratado de Libre Comercio de America del Norte (TLCAN) entre Canadá, Estados Unidos y México en 1992 y su entrada en vigor dos años después, vino acompañado –antes y durante- de una serie de reformas estructurales encaminadas a fortalecer un modelo que tuvo en el TLCAN la estrategia más evidente de lo que es el Neoliberalismo; fortaleciendo el modelo de producción-consumo extractivista y privatizador.

Para México la firma y puesta en marcha del TLCAN significó el inicio de la pérdida de soberanía en muchos sentidos. Desde la privatización de muchos de los bienes estratégicos del país como la banca, las telecomunicaciones hasta reformas estructurales al campo, comenzando así un desmantelamiento y una crisis agrícola que ha ido en aumento en los últimos veinte años.

Una lectura rápida del reporte “lo que el 27 se llevó” publicado hace casi 15 años por la Red Fronteriza de Salud y Ambiente A.C. presenta un panorama profético y terriblemente revelador de lo que al final estas reformas hicieron con el campo.

Aunque esto sucedió en muchos otros sectores afectados por los cambios constitucionales hechos por Carlos Salinas de Gortari en su periodo como presidente de México durante el cuál fue firmado el TLCAN, iniciando con esto una etapa neoliberal mucho más agresiva con impactos severos en la población humana y el medio ambiente.

La puesta en marcha de este acuerdo comercial fue el ejemplo para otros tratados y/o acuerdos de cooperación económica a nivel global, afectando de manera considerable las relaciones entre el Sur y el Norte Global, aumentando la deuda ecológica, histórica de uno con el otro. México se convirtió en el laboratorio neoliberal donde comenzaron a probarse todas las estrategias del modelo de producción-consumo y las aplicaciones de las mismas.



Una revisión rápida a los Tratados de Libre Comercio y/o los Acuerdos de Cooperación Económica posteriores al TLCAN dejan muy claro que este fue la guía del cual todos los demás respaldaron sus acciones injustas e inequitativas entre los firmantes pertenecientes al Sur o al Norte Global.

México es el ejemplo  a seguir por el sistema neoliberal en cuanto a reformas estructurales se refiere –ya sea energía, campo, agua, etc., etc. – de igual forma es el ejemplo a seguir en lo que respecta a la criminalización de los movimientos sociales, la privatización de los bienes estratégicos y/o el aumento de la participación privada en los mismos. Fortalecer el modelo de producción-consumo mediante el fortalecimiento del sistema neoliberal tiene sus bases primeras en el TLCAN, es decir fue construido por Estados Unidos para ser aplicado en México. Después se exporto al mundo entero.

La entrada en vigor del TLCAN trajo consigo una serie de costos socio-ambientales que ha ido en aumento en los últimos veinte años. El modelo extractivo se ha ido fortaleciendo de tal modo que el tema de las alternativas al modelo ha sido cooptadas por el mismo sistema, cayendo en su misma lógica, que no siempre nos dejan distinguir entre acciones contra el modelo y sus falsas soluciones.

El punto de quiebre aunque necesario, no termina de establecerse o crear bases fuera del mismo modelo que nos permita relaciones distintas entre los pueblos. Mientras que ellos continúan afianzándose con estrategias más agresivas como lo demuestran el TTIP (Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión por sus siglas en ingles) y el TPP (Tratado de Asociación Transpacífico por sus siglas en inglés) donde las negociaciones han sido cerradas, secretas y con una gran violación a los Derechos Humanos fundamentales; así como una clara violación a la soberanía de algunos de los países más vulnerables. Sobre todo aquellos países pertenecientes al Sur Global que se verán más afectados por estos tratados.

Las negociaciones del TPP comenzaron en el 2010 y en las últimas semanas finalmente se ha anunciado su firma; el Tratado será implantado en México y otros once países y ha sido fuertemente promovido por Estados Unidos.  Este nuevo acuerdo comercial tiene en las reformas estructurales promovidas por Peña Nieto y su grupo un fuerte aliado para sus necesidades y aplicación en algunos temas, además de que buscará ser una extensión del TLCAN abarcando lo que se ha quedado fuera en el primero; sólo que esta vez en Latinoamérica se amplía a Perú y Chile e incluye además a Japón, Australia, Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Malasia, Brunei, Singapur y Vietnam. Es decir, busca dar un golpe mayor y mucho más amplio, especialmente en términos de propiedad intelectual como veremos más adelante.

Ahora bien, las reformas estructurales son más amplias y abarcando temas que no están implícitamente ligados al TPP, dejan el camino abierto para que corporaciones transnacionales fortalezcan aún más la privatización de los bienes estratégicos del país; poniendo énfasis en aquellos que se habían mantenido hasta cierto punto fuera de la privatización.

Si el TLCAN fue el inicio del sistema neoliberal, el TPP y el TTIP en Europa son la consolidación de este modelo y su nueva etapa mucho más depredadora y agresiva que la anterior.

¿Qué es lo que sabemos del TPP? Podríamos decir que prácticamente nada. Este acuerdo comercial se ha mantenido en secreto por todos los participantes, como parte de los acuerdos entre países. Lo que sabemos es por información que se ha filtrado por wikileaks, es decir que es una negociación de la cual la población no sabe nada al respecto. No está participando en temas que nos afectan directamente; especialmente si tomamos en cuenta que lo filtrado por esta página habla sobre derecho a la salud, laborales entre otros.

Al no existir información de un acuerdo entre países que puede afectar a sus pobladores; se nos presenta ya un escenario de violación al derecho a la información.

¿Dónde está haciendo más presión el TPP? Lo que hemos sabido gracias a las filtraciones wikileaks y no en orden de importancia es que este acuerdo comercial intenta controlar la información digital que se comparta; es decir regular lo que se publica, se lee, se comparte en medios electrónicos principalmente por Internet.

Incluso en países con legislaciones débiles el tema de los datos personales se convierte en un riesgo. México entra en esa categoría y tiene en la reforma de la ley de comunicaciones su mejor aliado.

El derecho a la salud es otro tema con un serio riesgo, pues este tratado contempla el aumento en las patentes para las grandes farmacéuticas poniendo trabas para la producción de medicamentos genéricos, con lo cual crean un vacío en la salud pública; al menos en México donde la seguridad social es fundamentalmente soportada por medicamentos genéricos. El TPP crea un espacio encaminado a la privatización de la seguridad social. Aunque no es solo el tema de las medicinas de patentes, sino que se piensa en patentar diagnósticos médicos, terapias, tratamientos aumentando el riesgo de que millones de personas pierdan la seguridad pública.

Nuestros derechos como consumidores también pueden tener un impacto significativo pues habrá regulaciones mucho más fuertes en temas de la propiedad intelectual, con esto perjudican desde el compartir archivos por internet hasta prestar un DVD o un disco de música. Incluso va más allá dictando de cierta manera lo que podemos o no consumir.

Aunque en temas ambientales directamente no se sabe mucho; podemos intuir que el tema de propiedad intelectual, tal cual se está manejando, tiene una connotación directa con el uso de transgénicos en el campo; que sumado a la Agricultura Climáticamente Inteligente (nuevo mecanismo de los Mercados de Carbono para aumentar las falsas soluciones a la crisis climática) pues la especulación, que habrá que dejar claro que es solo parte de una intuición pues al mantener las negociaciones en secreto no sabemos mucho, el tema de transgénicos se mantiene en el tintero, con todas las repercusiones que esto puede traer.

El TPP termina por privatizar todo aquello que se había quedado fuera del TLCAN y otros tratados y/o acuerdos de cooperación posteriores; generando con esto un aumento de los costos socio-ambientales que las poblaciones más vulnerables y el medio ambiente tendrán que asumir.

La práctica común que el sistema neoliberal utiliza para mantener su hegemonía; incluso cuando se disfraza como un sistema de izquierda; que al mantener el mismo modelo de producción-consumo no hay mucha diferencia en sus prácticas: socializar los costos; externalizar las ganancias.

Mientras que lo urgente nos sigue movilizando y requiere de nuestra atención inmediata; el modelo extractivo y privatizador de producción-consumo se mueve sin prisas pero sin pausas, creando los mecanismos que le permiten fortalecerse e ir avanzando en la destrucción del planeta para satisfacer sus necesidades de poder.

Extraído de: http://www.bionero.org/especiales/opinion/desde-la-oscuridad-del-acuerdo-transpacifico-de-cooperacion-economica#sthash.A7R7FiZP.dpuf

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nos interesa el debate, la confrontación de ideas y el disenso. Pero si tu comentario es sólo para descalificaciones sin argumentos, o mentiras falaces, no será publicado. Hay muchos sitios del gobierno venezolano donde gustosa y rápidamente publican ese tipo de comunicaciones.