lunes, 3 de noviembre de 2014

Opinión: La inconsciencia del cuádruple camino en la imaginería del Ejército Comunicacional de Liberación


Lucía Volten

Creyendo ser libre y rebelde, la mayoría
sirva asiduamente a amos indignos.
J.  M. Briceño Guerrero


Ha muerto la noche del 31 de octubre José Manuel Briceño Guerrero, autor de uno de los más esclarecedores estudios acerca de la laberíntica identidad venezolana. Animada y conmovida por la partida de este gran autor, quisiera hacer una reflexión acerca de la imaginería característica de la revolución bolivariana a la luz del cuádruple camino.

En el capítulo 30 de El laberinto de los tres minotauros, Briceño desarrolla con satírica agudeza el camino cuádruple de la constitución del venezolano: rebeldía, sumisión, astucia y retorno al país natal. El primer camino, la rebeldía, es otorgado por la raza: en tanto indio, negro y zambo la predisposición a la revuelta violenta, más que naturaleza es  reacción frente a la opresión. El segundo camino, la sumisión, demuestra que en ocasiones el buen esclavo agradece su condición porque le otorga un lugar en el mundo: Quién acepta amo y señor afirma su existencia (…) garantiza su identidad cultural y salvaguarda los canales de su creatividad.  El tercer camino, la astucia, relata a capacidad de asimilar la cultura occidental y de apropiársela, transformándola a necesidad sin destruirla. El cuarto camino es el retorno al país natal: es la nostalgia al paraíso perdido en la conquista, nostalgia que no es perceptible más que por el ojo del mestizado, occidentalizado. Son estas pues, las ideas que nos iluminarán el análisis de algunos trabajos gráficos del llamado Ejército Comunicacional de Liberación, o ECL.

En principio quisiera aclarar cuál es el oficio del llamado ECL: se autodenominan ejército y puñado de jóvenes armados con armas de papel. La alusión militarista no es casual: deriva de la herencia colonial de una corroída esclavitud que resultó, luego del 4F, en la subordinación a una figura que no es más que una caricatura del buen amo: aquel que proporciona seguridad al afirmar, mediante su existencia paternal, la identidad de los subordinados.


El personaje de Chávez se puede analizar perfectamente, al igual que la imaginería creada por el ECL, a la luz del llamado cuádruple camino1desarrollado por Briceño Guerrero en El laberinto de los tres minotauros: en su discurso se encuentra intrínseca la esperanza del retorno al país natal con políticas y reivindicaciones indigenistas. También, en su constitución coexiste la imagen del zambo agitador y los arquetipos occidentales del personaje marcial y del dirigente político. Chávez representa un rico ejemplo para nuestro análisis, sin embargo, no nos detendremos demasiado porque nos interesa en tanto y cuanto es el buen amo de los sumisos integrantes del ECL (y de muchos otros).

 El ECL establece sus líneas de acción en agitación, formación y sustentabilidad. Estos tres principios son perfectamente asociables con el camino cuádruple: la agitación como rebeldía, la formación como herencia de la estructura europea: fundada en el conocimiento de verdades racionales, y la sustentabilidad como la vuelta a los orígenes: el viaje es hacia la tierra, de ella salimos, de ella estamos hechos. El último camino lo reclama Hugo Chávez con la sumisión, pues es a éste a quién dedican gran parte de su creación: en la promoción y divulgación de su proyecto. Hasta cierto punto es una sumisión inconsciente, creen luchar por una independencia, por un cambio y no hacen más que atornillar el status quo de un gobierno conservador y ser instrumentos del poder opresor, arrollador y omnipotente. Dice Briceño: Creyendo ser libre y rebelde, la mayoría sirva asiduamente a amos indignos.

A continuación expondré ejemplos del manejo de la imagen del ECL a la luz del esclarecedor capítulo Discurso Salvaje de Briceño. Me permito la libertad de divagar un poco en el mensaje contradictorio que aqueja a estas imágenes, ya que es la contradicción el principio intrínseco en el cuádruple camino.

Negra pero no esclava: La Habana, Cuba 2012. La imagen nos presenta una mujer altiva con la cara roja y el cabello compuesto por cadenas. Evidentemente responde al camino primero que refiere a la naturaleza rebelde de los indios, negros y zambos. Es una declaración de principios y una amenaza latente: no volveremos ser sumisas del amo blanco ¿Es esta una declaración pertinente en pleno siglo XXI, a más de un siglo de la abolición de la esclavitud en Cuba? ¿es ésta una declaración pertinente en pleno siglo XXI, cuando la marca indiscutible del ser latinoamericano es la mezcla racial? Este tipo de declaraciones anacrónicas están presentes en toda la imaginería del ECL, pienso que podría ser una estrategia de desviación de la atención del verdadero y actual opresor para mitigar el violento alzamiento, o la revuelta armada que es inherente a una porción de nuestra constitución cultural.

La cara de la mujer es roja porque hace referencia al color utilizado por todos los movimientos comunistas en reverencia a la bandera de la desaparecida Unión Soviética. Nos parece de vital importancia, porque de no utilizarse ese color, el stencil podría interpretarse como  subversivo al gobierno totalitario de los Castro y ocasionar una terrible e indeseada confusión para el ECL. Para el ejército es importante mantener ciertos símbolos o links que hagan directa e inequívoca la lectura del mensaje, por eso se utilizan recurrentemente puños alzados, color rojo, estrellas de cinco puntas, la hoz y el martillo, banderas ondeantes, entre otras. Paradójicamente, tanto la técnica del stencil como la estética de la pinta corresponden a un estilo más urbano y contemporáneo, heredado del graffiti que se fundó en los Estados Unidos en la década los 60.

La muerte no puede tocarte, estás por encima del tiempo: Bellas Artes, Caracas 2013. La imagen nos presenta un Chávez vestido de militar sostenido por una multitud como una estrella de rock, el puño alzado de Bolívar simbolizando la aprobación del libertador al proyecto comunista, un verso poético que evoca la inmortalidad del personaje y un sol resplandeciente como metáfora de su ascensión al cielo. Esta imagen es particularmente rica en alusiones, pero nos interesa más la manera de representar al amo indigno: un tercio de héroe militar, otro estrella de pop y otro de figura religiosa. No es más que uno de los placebos cancerígenos llamado dirigente político, jefe revolucionario, gerente, comisario (…)[1] sustituto indigno en  añoranza del buen amo, hecho evidente en el quehacer político y en el venezolano, al relacionarnos de manera afectiva con el poder y los funcionarios. El mural congrega todos los poderes hegemónicos presentes en nuestra cultura: el militar, el religioso y la cultura pop. Así, los agotadores intentos del ECL por parecer insurgentes y rebeldes los hacen ahogarse en la orilla.

India con mapa: La Habana, Cuba 2012. Esta imagen podría corresponder al camino del retorno al país natal. En la imagen podemos ver una mujer indígena y su cabello formando el mapa geográfico de Venezuela y el de la isla de Cuba. De fondo, un entramado inspirado en la cestería, práctica común en los pueblos nativos latinoamericanos. Pienso que trata de decirnos que en condición de nativos los venezolanos y los cubanos somos los mismos, es un argumento que se adapta perfectamente al cuarto camino: Emprendo el retorno montado en canciones, cabalgando estudios científicos, manejando proyectos políticos[2]. La imagen pretende unir dos naciones por lo nativo, en apariencia: dos naciones que no serían naciones sin la intervención de los ideales republicanos heredados de la Revolución Francesa, dos países en unión por su afinidad en los proyectos ideológicos y políticos heredados de otras latitudes. Es una vuelta a lo nativo pero con la asimilación de principios ajenos. Es un deseo de unión utópica, las ansias y el trabajo por retomar un rumbo perdido. Así, las herramientas, la estética y el modo de representación son asimilados: pintura en aerosol, moldes de acrílico e imitación a las piezas de artistas urbanos como el inglés Banksy, el francés Blek le Rat o el newyorkino John Fekner. Sin embargo, vale acotar una diferencia fundamental del ECL con estos activistas del antipoder clandestino: el ECL es uno de los principales colectivos encargados de proporcionar el servicio de diseño gráfico a los entes gubernamentales del chavismo, no es clandestino, no es libertario, es una herramienta más del poder.

Así, la imaginería realizada por el ECL podría llamarse la estética lave-y-listo de la Revolupop. No es más que ideología ready to wear, un paquete de imaginería evocadora, no contextualizada ni construida en un discurso coherente. Revolupop porque busca únicamente promocionarse como producto de compra y venta, como objeto deseable que se obtiene solamente con un voto. Es la política tradicional y conservadora disfrazada de vanguardia para los incautos o adolescentes.

     El camino cuádruple está tan presente en los productos generados por el ECL como en nuestra particular concepción de política. Por esa razón es un colectivo que ha tenidorelativo éxito, han sabido elaborar en conjunto con la maquinaria goebbeliana del chavismo, imágenes en consonancia con la naturaleza del venezolano.

Bibliografía

1.       Briceño Guerrero, J. M. (2007) El laberinto de los tres minotauros. Monte Ávila editores. Venezuela.
3.       Ejército comunicacional de liberación (2011) Mural y Luces. MINCI. Venezuela


[1] Briceño Gerrero J.M. (2007). El laberinto de los tres minotauros. Caracas, Monte Ávila Editores. Pg. 357
[2] Ídem, pg. 358



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