domingo, 11 de agosto de 2013

El poder contemporáneo en América Latina

Humberto Decarli

[Tomado de  El Libertario, # 70, julio-agosto 2013, p. 12]

El reciente fallecimiento en prisión del antiguo dictador argentino Jorge Videla nos hace rememorar la tragedia latinoamericana por tratarse de un significante de la experiencia política en el cono sur. Representó la figura del militar pretoriano típico con su estela de violaciones de los derechos humanos, desaparecidos, torturados, heridos, muertos y niños raptados a sus madres en cautiverio. El Plan Cóndor en la zona meridional de Suramérica fue un proyecto represivo enmarcado en el contexto de la guerra fría. Se articularon todos los cuerpos policiales de las naciones bajo la égida de los militares. Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil se coaligaron para coordinar información acerca de los exiliados y proceder a asesinarlos.

Los designios de la Guerra Fría

La confrontación Este-Oeste llevó a los Estados Unidos a diseñar políticas para la región y asegurarse no repetir el caso cubano. Se implementó la Alianza para el Progreso, iniciativa financiera en el área social para realizar reformas y adelantarse a conflictos sociales. El llamado cuerpo de paz se hizo presente a través de activistas en las zonas populares así como esfuerzos de espionaje sociológico para medir la capacidad de resistencia de la gente. Para llevar a cabo estos programas contaron con la colaboración de diferentes tipos de gobernantes, civiles o castrenses. El llamado club del Caribe, conformado por Pepe Figueres, Grau San Martín, Muñoz Marín, Rómulo Betancourt, Juan Bosch y Haya de la Torre, fue una opción de los políticos socialdemócratas y populistas. Fueron aptos para administrar la gobernanza en Venezuela, Colombia, Costa Rica, Puerto Rico y República Dominicana.


Frente a ese liderazgo civil se instalaron dictaduras militares de larga data como la de Somoza en Nicaragua, Trujillo en República Dominicana, Duvalier en Haití, Odría en Perú, Strossner en Paraguay, Pérez Jiménez en Venezuela y Rojas Pinilla en Colombia, fueron los dictadores clásicos de post guerra. Algunos países de la región tuvieron experiencias civiles efímeras como Arnulfo Arias en Panamá o Velasco Ibarra en Ecuador; otras más extensas como Belaúnde Terry en Perú, las administraciones de Alessandri, Frei y Allende en Chile; Juscelino Kubisheck, Getulio Vargas, Janio Quadros y Joao Goulart en Brasil; y la trayectoria de los colorados y los nacionales en Uruguay.

Casos especiales

Argentina, México, Colombia y Venezuela expresan una tendencia distintas al esquema binario militar-civil. Resultaron manifestaciones relativamente permanentes, en especial los tres últimos países. A pesar de la aparente solvencia en estos países no hubo un crecimiento institucional sino el empleo de algunos factores como las bonanzas económicas, el liderazgo carismático de un caudillo y los pactos políticos con aceptación de la corrupción, apoyados por los administradores de la violencia del Estado, sirvieron como andamiaje de gobierno.

El peronismo fue el mecanismo de gobierno dominante en Argentina durante unas décadas. Fue un fenómeno de naturaleza populista-fascista alrededor del carisma del general Juan Domingo Perón y de Evita. Pero tenían un soporte sindical en las originarias 62 organizaciones con una base social profunda. Empleó la bonanza emergida del alza de precios de la carne vacuna y el trigo después de la segunda guerra mundial para junto a su ostensible liderazgo construir una plataforma de gobernabilidad.

México después de la revolución devino en una alianza de militares y civiles alrededor del P.R.I. Constituyó una estructura estable conjugando la corrupción y el autoritarismo y una política exterior con cierta autonomía como lo demostró haber albergado a muchos españoles después de la guerra e incluso la presencia de León Trotsky en su territorio.

Ulterior a la defenestración del régimen perezjimenista se pactó en Venezuela un modelo democrático representativo mediante la conjunción de cinco factores de poder. Fue difícil por las simpatías golpistas en las fuerzas armadas porque realmente el dictador huyó y dejó intacta su estructura. Pero vino en auxilio del proyecto el incremento del barril de petróleo en 1973 consecuencia del embargo petrolero por la guerra del Yonkipur y hubo un gran equilibrio. De no haber acaecido esa entrada espectacular de dinero seguramente hubiéramos sido una dictadura como las de Cono Sur.

Los liberales y conservadores colombianos se avinieron para alcanzar un pacto en la antigua Nueva Granada. Lograron alternarse para conservar el nivel apto para mantener la dominación. Las dictaduras quedaron atrás aunque se manifestó la violencia y la desigualdad social. Las formaciones guerrilleras de distinto signos (las procomunistas F.A.R.C., el castrista E.L.N., el maoísta E.P.L., el rojaspinillista M-19 y el aborigen Quintín Lame), mantuvieron en jaque a los diferentes gobiernos así como las organizaciones del narcotráfico y los paramilitares.

La brutalidad tangible en el Cono Sur

El terror reinó en la zona meridional de América del Sur. Isabelita Perón, con sus horripilantes asesinatos ejecutados por la Triple A y el brujo López Rega, fue depuesta por el gorilismo más terrible con la condena de la socialdemocracia y la democracia cristiana continental a pesar de la estela sangrienta dejada por ella. Se instalaron los personeros castrenses Videla, Massera y Galtieri, culminado el período con la derrota ante los británicos en la guerra de las Malvinas.

En Chile sobrevino al golpe militar de Pinochet un lapso corto de dificultades económicas pero cuando los Chicago boys intervinieron su economía lograron equilibrarla dándole oxígeno suficiente para permanecer muchos años en el poder dejado sólo con una negociación que hizo renacer la democracia representativa previa impunidad a los policías y militares.

Uruguay, la llamada Suiza americana, devino en un autogolpe del presidente Juan María Bordaberry. Luego los milicos defenestraron a su socio civil y lideraron una horrible dictadura que competía con sus pares argentinos y chilenos en torturas y matanzas.

Perú tuvo unas dictaduras nacionalistas y reaccionarias. Las experiencias de Velasco Alvarado y Francisco Bermúdez y después la resurrección del fenómeno Bordaberry con el autogolpe fujimorista, coronaron el término dictatorial del país incaico.

Fin del conflicto Este-Oeste

La caída del Muro de Berlín dio al traste con los gobiernos fácticos orientados desde los grandes centros mundiales de poder. Utilizaron el cartabón de la democracia formal como sucedáneo de las asonadas. Sólo quedó el caso aislado de Cuba como reliquia del final del siglo veinte como lo conceptuaba el historiador británico Erick Hobsbawm, muerto hace pocos meses, para quien la implosión del imperio soviético dio por concluido el siglo XX.

El modelo nacido de la revolución gloriosa inglesa se impuso en el hemisferio. Los otrora regímenes gorilas quedaron para la historia y emanaron gobierno electorales, de izquierda o de derecha, porque para los efectos del dominio planetario no importa la postura ideológica, lo relevante es su administración. Es válido el priismo en México, el sandinismo en Nicaragua, el chavismo en Venezuela, la derecha chilena o la colombiana, el partido del Trabajo en Brasil y demás efluvios políticos de América Latina encargados de gerenciar el poder. El 11 de abril de 2002, día de los atentados contra las torres gemelas, se suscribió la Carta Democrática donde se coloreaba esta modalidad del origen de los regímenes.

Todo el continente se encuentra bajo la égida de torneos comiciales, fuerzas armadas complacientes con el establecimiento, crisis de la representación reflejada en los partidos políticos y sindicatos y presión mediática al servicio de la autorictas. Además, cumpliendo el rol en materia económica asignado desde el eje de la sumisión, esto es, el aporte de commodities o materias primas requeridas por las economías desarrolladas. Petróleo en Venezuela, Ecuador y México; café en Colombia, turismo en Costa Rica, Cuba y República Dominicana, cobre en Chile, gas en Bolivia; y en general, agricultura en varias naciones. Debido a la desaceleración de China y la India se augura un decaimiento de las economías latinoamericanas por el bajo requerimiento de las naciones asiáticas. La región está organizada en acuerdos como el Alca, el I.I.R.S.A., el plan Mesoamérica y uniones económicas como el Mercosur y la del Pacífico. Son manifestaciones institucionales de los planes del Council on Foreign Relations y demás entidades de los dueños del orbe.

Videla simbolizó un esquema empleado por los factores mundiales de poder en el entorno de la confrontación inmediata a la segunda guerra. Está agotado y emanan nuevos paradigmas de sumisión basados en la democracia representativa y el control de los medios sobre la gente, a través de la socialdemocracia, la derecha tradicional y los socialistas autoritarios. Quizá por esa razón su deceso pasó con más pena que gloria.


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