Tomado de La Guarura.
Por: Fernando Bossi
En varios artículos anteriores señalé la necesidad de nacionalizar el
comercio exterior, para atacar y desmantelar así, a la burguesía
comercial importadora y sus agentes, internos y externos. En esos mismos
artículos señalé que en ese sector de la economía está el epicentro del
poder oligárquico. La recientemente designada presidenta del Banco
Central de Venezuela, Edmée Betancourt, ha realizado una serie de
declaraciones que justifican aún más la medida propuesta.
“Lo que se entregó en divisas el año pasado, fueron cantidades muy
considerables; muchas de las cuales se las llevaron las empresas de
maletín”, señaló la funcionaria refiriéndose a los dólares entregados
durante el 2012. A la hora de las cifras, Edmée Betancourt , agregó: “En
la interferencia del año pasado, solamente en dañarnos la economía y
llegar nuevamente eso que vino por el mercado negro y toda esta cosa, se
pasaron entre 15 mil y 20 mil millones de dólares”.
En el encuentro con los empresarios del sector salud, la titular del BCV
estimó que el aparato productivo requiere entre tres mil y tres mil
quinientos millones de dólares mensuales para funcionar. Esta cifra
equivaldría entre 36 y 42 miles de millones de dólares anuales en
importaciones, pero durante el año 2012 se utilizaron 59 mil millones de
dólares, según el BCV.
Los cálculos son claros, el desfasaje de entre 15 y 20 mil millones
de dólares fueron producto de una demanda artificial que fueron a
engrosar la riqueza de las “empresas de maletín”.
“Esos errores no los vamos a volver a cometer”, manifestó la Presidenta del BCV.
Pero ¿saben ustedes qué representa realmente esa cifra que menciona la funcionaria y ex Ministra de Comercio?
Haré una aclaración previa a la respuesta. Normalmente cuando cualquier
persona es víctima de un robo o una estafa, sabe, más o menos, cuanto es
lo que perdió. De alguna forma lo calcula. Podríamos decir, si es mucha
plata, un sueldo, o si es mucho más, los ahorros de 5 años. Si a uno le
roban el carro dirá el valor del carro en ese momento, etc. Pero cuando
son cifras muy elevadas, ya se nos escapa la dimensión del daño, pasan a
ser meros números, ceros tras ceros, de muy difícil relación con
objetos materiales concretos o con vivencias objetivas. La cifra que
estamos hablando y que involucra a las “empresas de maletín” se
escribirían así: 20.000.000.000 de dólares, o sea, 126.000.000.000 de
bolívares fuertes.
Vamos a partir de lo general a ejemplos más concretos:
Las “empresas de maletín”, defraudaron a la Nación, a todo el pueblo
venezolano, por la suma equivalente a la tercera parte del Presupuesto
Nacional 2013 ¡Así de escandaloso! El Presupuesto 2013 se calculó en
casi 400 mil millones de bolívares, entonces 20 mil millones de dólares,
multiplicado por 6.3 –valor del dólar oficial– es igual a 126 mil
millones de bolívares. Un tercio del Presupuesto Nacional fue afectado
por las “empresas de maletín”.
¿Saben ustedes cuanto es el monto de ese Presupuesto destinado al
gasto social para el 2013? Según el Cuadro N 1-4 de la Exposición de
Motivos del Presupuesto 2013: Educación, 46.157; Seguridad Social,
39.307; Salud, 31.644; Desarrollo Social y Participación, 19.505;
Cultura y Comunicación Social, 3.260; Vivienda, Desarrollo Urbano y
Servicios Conexos, 5.920 y Ciencia y Tecnología, 2.011. El total es de
147.800 millones de bolívares. La “empresas de maletín” malversaron por
casi todo ese monto.
Otro ejemplo. Según el Instituto Nacional de Estadísticas se
importaron en el rubro Agrícola, Animal y Vegetal por la suma de 5.365
millones de dólares, y por el rubro Industrias Alimenticias 2.757
millones de dólares. La suma de ambos rubros es la mitad de lo
denunciado contra las “empresas de maletín”.
El valor denunciado es equiparable a 250 mil viviendas a precio
unitario de 500.000 bolívares por unidad ¡Un 10% de la meta propuesta
por el Comandante Chávez para la Gran Misión Vivienda Venezuela!
La suma que denuncia la funcionaria venezolana es casi el equivalente el
PIB de países como Bolivia, Paraguay, Honduras, Jamaica y más del doble
del PIB de Nicaragua por ejemplo.
Hace unos días y a través de su cuenta en twitter el Vicepresidente
Jorge Arreza informó que: “Actualizamos datos de Canaimitas: 2.315.719
distribuidas”. Si calculamos a un valor de 8.000 bolívares por cada una
de ellas la cifra sería de 18.526 millones de bolívares ¡Pero los
“empresarios de maletín” defraudaron por 126.000 millones de bolívares!
El valor de seis veces el costo de todas las Canaimitas que tienen hoy
nuestros niños y niñas en Venezuela.
Si estimamos un valor de 200 mil dólares el precio de un autobús de
pasajeros urbano –último modelo en Argentina, por ejemplo–, la cifra
manejada por los “empresarios de maletín”, implicaría unas 100 mil
unidades. Si la ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, mantiene
en servicio unas 10 mil unidades para una población de alrededor de 16
millones de habitantes ¡Con 100 mil unidades no sólo cambiamos a nuevo
todo el parque automotor de transporte urbano de Caracas, sino del país
entero y también el de larga distancia y la vialidad completa!
Pero esto es sólo un juego con las cifras, para que tengamos
conciencia sobre lo que estamos hablando ¡La burguesía importadora y sus
cómplices están desangrando el país! ¡Y no nos damos cuenta!
¿Usted quiere saber dónde está el imperialismo y los vendepatria?
¿Piensa que el imperialismo es nada más que la Cuarta Flota y las bases
militares en Colombia? ¿Piensa que el imperialismo son tan sólo los
McDonalds y la Coca Cola? ¿Piensa que los vendepatria son solamente los
que portan franelas con la bandera gringa? Todo ese conjunto de
elementos lo son, pero además de eso, que es lo visible y detectable,
hay una maraña de intereses ocultos que saquean las arcas de la Nación
como si esas riquezas no fueran producto del trabajo de todo el pueblo
venezolano.
A esos vendepatria, como decía el general San Martín, “ni el sepulcro los puede perdonar”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nos interesa el debate, la confrontación de ideas y el disenso. Pero si tu comentario es sólo para descalificaciones sin argumentos, o mentiras falaces, no será publicado. Hay muchos sitios del gobierno venezolano donde gustosa y rápidamente publican ese tipo de comunicaciones.