lunes, 25 de marzo de 2013

Domingo Tiamo: Donde existan relaciones de poder, ahí no habrán revoluciones


Por  Ishtar Eljuri Febres 
CNP.6497

“Los procesos electorales en América Latina han estado siempre manejados en el marco de la lógica del poder. El gobierno que tiene el control de ese llamado poder formal, es el que está siempre vigilando la población a través de dádivas para poder ganar y manipular las elecciones y Venezuela es un claro ejemplo de esta situación”. Quien así opina, es el ex guerrillero urbano del la FALN, Domingo Tiamo, militante del colectivo PRV-TERCER CAMINO, quien continúa cabalgando en los sueños bolivarianos de la esperanza, en los sueños clandestinos, en la lucha por la vida y como él dice “seguimos avanzando a pesar de las traiciones, que muchos mal llamados “revolucionarios” y ahora en el gobierno, le han ocasionado al pueblo”.

Donde existen relaciones de poder –continúa diciéndonos Domingo Tiamo- no podrá haber jamás ninguna revolución, porque ese poder produce jerarquías, posiciones sociales, privilegios y esto ha sucedido tanto en los países llamados capitalistas como los llamados socialistas y lo que es peor, se han corrompido desde ese poder. En estos modelos se ha formado una clase política y económica que se ha enriquecido, en unos a costa de la mal llamada democracia y en otros a nombre de una revolución que el pueblo no observa, ni ve, ni siente, porque es un espejismo que a través de la publicidad bien dirigida, alienan y manipulan toda una población, valiéndose de la miseria que esa misma clase política y económica la ha sometido.

Para DOMINGO TIAMO esto ha quedado demostrado, en cualquier país del mundo, llámese capitalismo o socialismo real y esta observación, que tiene un gran contenido ideológico y político, la tienen también muchas organizaciones revolucionarias, nacionalistas y progresistas de América Latina y eso es bueno, porque le estamos quitando las mascaras a quienes a nombre del capitalismo o del socialismo, han utilizado la mal llamada democracia que ambos modelos pregonan para esclavizar a nuestros pueblos y llenar de esperanzas fallidas, que sólo han conducido a las masas a la resignación, como si no hubiese salidas, que nos permitan encontrar otros caminos realmente emancipadores de nuestro continente, como lo han señalado muchos de nuestros compatriotas que se encuentran en el campo realmente revolucionario. Ambos modelos se agotaron, no le dieron salida a la pobreza y miseria de nuestros pueblos. En la práctica esclavizaron a la humanidad, donde el trabajo se manifiesta como mercancía al cual se le puede poner precio y donde inclusive se le pide a la clase trabajadora que labore gratis, para enriquecer el llamado ESTADO y a la burocracia que lo dirige.


¿Y CUALES SERÍAN ESAS SALIDAS DE LA QUE HABLAN USTEDES LOS DEL COLECTIVO PRV-TERCER CAMINO?
Nosotros fuimos a la guerra, a la lucha guerrillera, unos en la ciudad y otros en las montañas de Venezuela, al igual que otras organizaciones y militarmente reconocemos que fuimos derrotados, nuestro planteamiento de carácter militar fue equivocado, fueron enfrentamientos que libramos contra una Fuerza Armada con mayor capacidad de fuego y la lucha se convirtió en una guerra de aparatos, donde el pueblo no participo. Eso nos hizo rectificar, porque ese vanguardismo lleno de mucho romanticismo y amor por la humanidad y donde cayeron muchos compañeros nuestros, incluso militares patriotas que se encontraban en nuestras filas -y dicho sea de paso- que utiliza este gobierno como íconos del socialismo del siglo XXI y que nada tienen que ver ni con el chavismo ni con el PSUV, como es el caso de Fabricio Ojeda, Argimiro Gabaldon, entre otros, nos llevo a ignorar que sólo los pueblos pueden hacer revoluciones y sin ellos es imposible cambiar el modelo que domina y esclaviza a la sociedad.

¿Y AHORA QUE PROPONEN?
Nuestros análisis históricos y la propia realidad política latinoamericana y venezolana, nos ha llevado a dar saltos cualitativos en materia filosófica, política, doctrinal e ideológica y hemos llegado a la conclusión sin dejar de discutir esa realidad, que la única manera de hacer una revolución en Venezuela y América Latina es a través de procesos insurreccionales, con un pueblo en la calle, donde participen civiles, militares e incluso las iglesias comprometidas con los excluidos del campo y la ciudad. Esto quiere decir, que el carácter de la revolución venezolana y en eso hemos venido insistiendo pasa por un proceso de levantamientos cívico-militares-religiosos, en aras de construir un camino distinto a los conocidos hasta ahora y que desemboquen dichas insurrecciones en la necesidad de convocar una constituyente originaria, de manera que le abra a la población un modelo económico social alternativo, distinto a los que conocemos hasta ahora. Se trata de instaurar un nuevo poder donde el pueblo sea protagonista, donde el pueblo sea el orientador y donde el pueblo sea verdaderamente el que mande y para tales fines ese nuevo poder tiene que ser horizontal y no vertical como hasta ahora ha sucedido. En otras palabras, lo que estamos planteando es una autentica y verdadera revolución, que se revele frente al colonialismo que trae consigo al capitalismo y al socialismo, que se revele frente a los saberes coloniales, representado en el pensamiento de la Ilustración y la Modernidad, que se revele frente a las tendencias únicas. Es un nuevo poder donde la diversidad, la pluralidad, el debate permanente y constante sea la dialéctica del acuerdo y desacuerdo, y, en ese debate, orientemos el rumbo del país que queremos, que se parezca a nosotros y donde Simón Rodríguez generaba toda su concepción filosófica y política para llegar a afirmar su célebre frase producto de la reflexión y la inteligencia que siempre lo caracterizo: “Inventamos o Erramos”.

¿Y ENTONCES USTEDES NO VAN A VOTAR?
Nosotros no vamos a legitimar y nunca legitimamos el capitalismo de ayer y el socialismo de hoy. Creo particularmente que los procesos electorales tal y como se dan, manipulan la desinformación del votante, nuestro pueblo no elige, vota por el que le imponen los partidos, el poder, además de pisotear la dignidad del ser humano, porque se valen del poder que tienen para obligar a votar al obrero, al campesino, al estudiante, al profesional, a través de los mecanismos que da el poder, porque de negarse se les amenaza con botarlo de los cargos. Y de no ser así, se les chantajea con un mercado, una paca de cemento, un ladrillo o una hoja de zinc. Es así como ellos ganan las elecciones, valiéndose de la necesidad y el hambre de nuestra gente. Nosotros los del Colectivo Tercer Camino, seguimos creyendo que la vía electoral tal y como está planteada sólo ha servido para legitimar los modelos de dominación que hasta el momento ha conocido la humanidad. Hoy más que nunca, América Latina se encuentra en la necesidad de replantearse lo que verdaderamente es una revolución y eso requiere de una lucha permanente y constante, en primer lugar, del rearme ideológico y político de los pueblos, para que se entienda que si el mundo sigue como esta, va rumbo a su propia destrucción, sobre todo por razones ecológicos y político-militares.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nos interesa el debate, la confrontación de ideas y el disenso. Pero si tu comentario es sólo para descalificaciones sin argumentos, o mentiras falaces, no será publicado. Hay muchos sitios del gobierno venezolano donde gustosa y rápidamente publican ese tipo de comunicaciones.