jueves, 22 de marzo de 2012

Argentina: Comunicado sobre la ruptura del Frente de Estudiantes Libertarixs.


Por FEL Argentina

Compañerxs, es nuestra tarea comunicar la crítica situación por la cual ha pasado el Frente de Estudiantes Libertarixs en este último tiempo.

Lamentablemente un proyecto por el que muchos nos esforzamos durante años, fue roto por un grupo de compañeros que ha priorizado sus intereses de hegemonía dentro del espacio por sobre la construcción de la tendencia. De esta manera, se ve amenazado enormemente uno de los proyectos que más potencial tenía y para nosotros sigue teniendo dentro del anarquismo estudiantil organizado.

Estos compañeros han decidido apropiarse unilateralmente del nombre de la organización, de las banderas y de todos los medios de difusión (página web, mail, facebook, etc.). Todo esto fue planificado y ejecutado previo a dar una discusión al respecto e incluso antes de avisarnos que habían decidido romper.

Los compañeros que decidimos seguir apostando al proyecto que dio vida el FeL, no podemos hacer menos que repudiar la actitud de estos militantes que ni siquiera tuvieron la seriedad como para discutir la ruptura en un plenario, como lo haría un militante consecuente con sus ideas. Decidieron que la mejor manera de romper era a través de un mail informando al resto de los compañeros su intención de apropiarse del FeL; y, lo que es peor, dejando en banda a un montón de cumpas, sin importarles su proyecto militante. Pese a esto, no nos dispersamos sino que nos organizamos para superar estas dificultades.

Tampoco podemos dejar de señalar que la decisión de estos compañeros proviene de una falta de tolerancia hacia posiciones disidentes dentro de nuestra tendencia. Este grupo, encabezado por la LAC (Linea Anarco-comunista), no tolera la pluralidad de pensamiento, no se bancan que los compañeros se posicionen en un sentido diferente (no necesariamente antagónico) frente a las problemáticas que se le presentan a la organización. Buscan generar una agrupación estudiantil homogénea, que sea apéndice de la LAC, en vez de ser un ESPACIO DE TENDENCIA que pueda unificar en un mismo frente a militantes anarquistas con distintas opiniones pero que respeten los acuerdos y coincidan en la forma de militar en el medio estudiantil. Como se evidencia, han caído en el más bajo autoritarismo.

Estos compañeros intentaron generar consenso a su alrededor, no sobre la base de posiciones políticas exclusivamente, sino por amiguismo o por adulación personal a militantes y el pasilleo como método predilecto. Del mismo modo se calumnió a compañeros disidentes y se mintió sobre ellos en base a argumentos imposibles de comprobar. De esta manera, durante el último tiempo, se dedicaron a difamar a muchos compañeros que planteábamos puntos de vista diferentes a lo que ellos promulgaban, actuando así en detrimento de un frente único anarquista en lo estudiantil, siendo esto sumamente contraproducente de cara al anarquismo organizado de hoy en día, tanto a nivel estudiantil como en un sentido más global.Fue así como muchos militantes en su consideración, pasaban de ser "militantes valiosos" a ser “centristas”, “basistas”, “liquidacionistas”, “macartistas”, etc. en cuanto "osaban" contradecir lo que ellos tenían para decir.

Por otro lado, los compañeros que rompen, lo hacen aduciendo supuestas diferencias de proyecto dentro del FeL, las cuales jamás se discutieron orgánicamente. Si bien hemos atravesado largos debates, ha habido un manejo de información por lo bajo y desde lo abstracto, con el fin de no clarificar sus verdaderas "diferencias irreconciliables" que eran causa de la ruptura. Muchos de los últimos debates presentados por compañeros individuales ni siquiera fueron saldados o manifestados con el fin de escuchar una respuesta, ya que rompieron ni bien expusieron las primeras críticas concretas, no permitiendo dar la discusión y arrogándose la verdad en el conflicto. De esta forma, en los motivos de ruptura ni siquiera se sostuvieron los argumentos que se esgrimían hace poco tiempo atrás ni se blanquearon todos ellos. Los compañeros que conforman el sector que rompe, se apoyaban en que había que escuchar a los compañeros "más experimentados" o "más lúcidos" de la organización. Esta actitud rompe otro de los acuerdos que teníamos como FeL (no recurrir a diferencias sociales, como la mayor formación, para imponerse en las discusiones). El FeL es, además, una organización joven, siendo la primer experiencia de la mayoría de sus militantes. Con estos argumentos se referían a que debíamos consultar a ciertos compañeros que ya no formaban parte de la organización, sino que eran colaboradores de la misma. Es decir que, ante nuestra disidencia proponían como solución consultar qué camino debíamos seguir, a militantes ajenos a la construcción en las bases. Prácticamente nos aconsejaban tener una "confianza ciega" en ellos porque eran los que “sabían perfectamente lo que había que hacer”. Estos militantes fueron siempre orgánicos a la LAC o afines a ellos, y en cuanto los compañeros dejaban de apoyarlos, extrañamente, se los desprestigiaba.

Vemos aquí una gran confusión sobre el manejo de las “minorías”. En toda organización existen diferencias (posiciones que no están de acuerdo con la mayoría) pero, en este caso, en vez de acoplarlas a la discusión hacia la interna de la organización en forma constructiva, eran acalladas y desvalorizadas. No se permitía a las minorías disentir, siempre y cuando acataran lo decidido por el pleno de la organización, sino que se exigía que las minorías acordaran con la mayoría.

Es así que este grupo intentó imponer y legitimar su autoridad por sobre el resto, saliendo a discutir de forma agresiva cualquier posición que no se mantuviera dentro de sus límites y amenazara su posición hegemónica. Todo militante que presentó una posición diferente, fue bastardeado y deslegitimado, sin explicitar el contenido político concreto de la discusión; todo esto, con el único objeto de generar y difundir una connotación negativa sobre los compañeros. De esa forma se lograba que los compas ingresados recientemente no se sintieran “a la altura” de estos “militantes valiosos” y no pudieran plantear críticas que tenían al funcionamiento interno del FeL. Frente a las críticas políticas por parte de los compañeros más nuevos, se los ninguneaba, argumentando que "no entendían las discusiones" ya que no eran “cuadros militantes” como ellos.

De la misma manera muchos compañeros recibimos en el último tiempo aprietes, amenazas de violencia física, intimidación por parte de estos militantes e “invitaciones” a retirarnos de la organización.

Hace tiempo que varios de los militantes que no integramos ese sector, habíamos detectado algunas actitudes, cuyo fin reconocemos hoy que no era otro sino el de causar la ruptura. Las mismas se acentuaron en las últimas semanas llegando a las amenazas antes mencionadas. En aquel momento, se presentaron críticas hacia estos compañeros con el objetivo de que se eliminaran esas actitudes de plano y porque nuestro objetivo era defender la consolidación del FeL, por lo que tanto hemos trabajado. Evidentemente, ellos no tenían ya el mismo proyecto sino el de la apropiación del FeL.

En este momento, los compañeros que rompieron rechazan cualquier tipo de reunión y se niegan a tener un plenario para poder concretar la ruptura de manera madura y consecuente con las formas democráticas de decisión con las que acordamos manejarnos. Del mismo modo, se niegan a dividir las posesiones materiales de la organización. Dicen ser ellos el FeL, argumentando ser los que hicieron todo para que la organización se desarrollara, despreciando así el trabajo de muchísimos otros compas no alineados con ellos. De esta manera pretenden quedarse con todo lo conseguido y construido de conjunto, posición inconcebible en militantes que dicen promover el federalismo y el respeto a todos los militantes de la organización.

Cabe destacar que ni siquiera representan la mayoría de los militantes del FeL los que sostienen esta posición autoritaria. Únicamente argumentan que ellos SON el FeL y se niegan a desarrollar sus argumentos o escuchar los nuestros, constituyendo de esta manera una expulsión masiva en los hechos. Parecen querer forzar la situación de forma tal que llegue a la violencia física, a partir de su negativa al diálogo, y de amenazas concretas, cosa que nosotros no queremos ni vamos a tolerar. De hecho, quienes quedamos, conformamos la mayor parte de los militantes, así como también de núcleos, sobre todo la casi totalidad de los secundarios Bandera Negra.

Cerramos estas líneas sabiendo que cumplimos con el objetivo de aclarar la situación actual del FeL y de advertirle a todo aquel interesado cómo se maneja el grupo que hoy en día pretende apropiarse prepotentemente de ese nombre.

Nosotros vamos a seguir construyendo una tendencia estudiantil libertaria como nos lo propusimos desde antes del nacimiento del FeL, aportando a la reconstrucción del movimiento anarquista y no a la de un núcleo político particular. Vamos a seguir promoviendo la construcción de una tendencia libertaria en el seno del movimiento estudiantil, que pueda contener a todos los compas que coincidan en un proyecto de militancia, sin dividir las aguas por mezquindades políticas que no superan los acuerdos de la militancia del día a día.

Mail temporal para comunicarse con nosotros: estud.libertarixs@gmail.com

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