Álvaro Ramos
[Nota previa de El Libertario: El artículo original del cual se originó el libro reseñado está en https://periodicoellibertario.blogspot.com/2014/01/sobre-el-fenomeno-de-los-trabajos-de.html. También puede verse una extensa entrevista donde Graeber desarrolla sus puntos de vista sobre el tema en https://periodicoellibertario.blogspot.com/2018/07/entrevista-david-graeber-quien-senala.html.]
David Graeber considera que el anarquismo no es solo una ideología, sino algo que se construye en primera persona del singular y del plural. El anarquista debe mostrar y moldear su idea de libertad con sus propios actos. Por eso no es extraño verlo en primera línea de las barricadas anticapitalistas, como en Seattle (1999), Occupy Wall Street (2011) o, más recientemente, en las de los Gilets Jaunes. Pero, además de activista, es un teórico del capitalismo y de los modos en que este somete a los individuos, es decir, cómo les arrebata la libertad, la cual, según defiende, es la esencia de lo humano y la madre de la imaginación y la creatividad. Ha estudiado, por ahora, tres grandes dispositivos con los que el capitalismo logra imponerse: la deuda (desarrollado en En deuda), la burocracia (La utopía de las normas) y la moral del trabajo, que es el centro del recientemente publicado Trabajos de mierda (Ariel).
[Nota previa de El Libertario: El artículo original del cual se originó el libro reseñado está en https://periodicoellibertario.blogspot.com/2014/01/sobre-el-fenomeno-de-los-trabajos-de.html. También puede verse una extensa entrevista donde Graeber desarrolla sus puntos de vista sobre el tema en https://periodicoellibertario.blogspot.com/2018/07/entrevista-david-graeber-quien-senala.html.]
David Graeber considera que el anarquismo no es solo una ideología, sino algo que se construye en primera persona del singular y del plural. El anarquista debe mostrar y moldear su idea de libertad con sus propios actos. Por eso no es extraño verlo en primera línea de las barricadas anticapitalistas, como en Seattle (1999), Occupy Wall Street (2011) o, más recientemente, en las de los Gilets Jaunes. Pero, además de activista, es un teórico del capitalismo y de los modos en que este somete a los individuos, es decir, cómo les arrebata la libertad, la cual, según defiende, es la esencia de lo humano y la madre de la imaginación y la creatividad. Ha estudiado, por ahora, tres grandes dispositivos con los que el capitalismo logra imponerse: la deuda (desarrollado en En deuda), la burocracia (La utopía de las normas) y la moral del trabajo, que es el centro del recientemente publicado Trabajos de mierda (Ariel).



















