Freddy Durán
Algunos ya se resignaron a quedar encerrados en sus hogares, otros se sacan fuerzas de donde poco hay de su cuerpo ya curtido por los años, y otros sencillamente así sea poniendo en riesgos su salud la necesidad los obliga a tomar el camino a pie.
Lo cierto es que las personas de la tercera edad han sido de las más afectadas por la crisis de trasporte. A muchos los ayuda la buena disposición física y las ganas de imponerse a las dificultades, incluso con un vigor que envidiarían muchos jóvenes, y de acuerdo con la urgencia miden la velocidad de sus pasos. Pero los que sufren de lesiones, enfermedades, o cualquier tipo de discapacidad, no están tan bien dotados para aguantar el trote, menos si tienes que cubrir largos trechos y en subida o bajadas pendientes… y de todas maneras con un bastón, una andadera avanzan a como dé lugar, no importa si su paso es lento y nadie los acompaña.
Algunos ya se resignaron a quedar encerrados en sus hogares, otros se sacan fuerzas de donde poco hay de su cuerpo ya curtido por los años, y otros sencillamente así sea poniendo en riesgos su salud la necesidad los obliga a tomar el camino a pie.
Lo cierto es que las personas de la tercera edad han sido de las más afectadas por la crisis de trasporte. A muchos los ayuda la buena disposición física y las ganas de imponerse a las dificultades, incluso con un vigor que envidiarían muchos jóvenes, y de acuerdo con la urgencia miden la velocidad de sus pasos. Pero los que sufren de lesiones, enfermedades, o cualquier tipo de discapacidad, no están tan bien dotados para aguantar el trote, menos si tienes que cubrir largos trechos y en subida o bajadas pendientes… y de todas maneras con un bastón, una andadera avanzan a como dé lugar, no importa si su paso es lento y nadie los acompaña.

