Andrés
Jiménez
* Extraído de un artículo más extenso, titulado “La
ciudad como límite: Crítica a un modelo de ciudad latinoamericana”, publicado
originalmente en la revista La Brecha
# 4, Santiago de Chile, 1er. semestre 2017. Número completo de la revista en https://revistalabrecha.files.wordpress.com/2017/10/la-brecha-4-finalweb.pdf.]
La tipología de urbanizaciones cerradas se ha convertido
en predominante. Cada vez aparecen más opciones habitacionales bajo esta
modalidad, ya sea de forma vertical y horizontal que están destinadas, mayoritariamente,
a una clase social media y alta. Lo anterior provoca que se constituyan
“comunidades” de iguales, generando una segregación socioespacial marcada por
la diferencia de clase. Estas urbanizaciones generan una desconexión con el
contexto territorial, generando hábitats cada vez más alejados de la idea de
comuna, la cual era vista como el hogar, no simplemente su entorno [9]. La
comuna era un nodo territorial que articulaba relaciones; era un espacio físico,
emocional, económico, cultural y político.
