Eleuterio Gabón
La crisis económica mundial ha generado situaciones de pobreza, recortes de derechos y un endeudamiento que parecen no tener fin en países (como el nuestro) que se creían miembros del club de las élites mundiales. Tras un par de décadas escasas en las que se nos permitió vivir a lo grande, llegaron la bancarrota y el rescate económico como solución de los amos del cotarro. El resultado: élites superacomodadas y una gran mayoría abocada a la indefensión y la precariedad.
Sin embargo todo esto nada tiene de nuevo en otras partes del mundo. Lo que siempre es igual son los esquemas del neoliberalismo, planes diseñados a largo plazo para embaucar promocionando la avaricia y esclavizar después gracias a las garantías del endeudamiento. Donde no se impone con tanques, el capitalismo secuestra países enteros con malabarismos económicos, trucos del capital que nunca da un paso en falso.
Para ilustrarnos sobre el tema, hablamos con Carlos, compañero nicaragüense, que nos explica los entresijos de la denominada ayuda al desarrollo y la cooperación internacional que vienen practicándose en Sudamérica desde hace décadas. Los más atentos descubrirán en sus explicaciones grandes similitudes (cuando no iguales prácticas) en referencia al contexto que viven actualmente los países mediterráneos europeos.
Sabido es que en las tierras latinoamericanas quedaron atrás los tiempos de la conquista por la espada, aquellos en que Colón y los suyos salvaban del pecado a los indígenas a base de expolio y genocidio. Sí, atrás quedaron aquellos tiempos, hoy los modos de conquista son más perversos, más siniestros, eso sí los resultados son bastante parecidos.
La crisis económica mundial ha generado situaciones de pobreza, recortes de derechos y un endeudamiento que parecen no tener fin en países (como el nuestro) que se creían miembros del club de las élites mundiales. Tras un par de décadas escasas en las que se nos permitió vivir a lo grande, llegaron la bancarrota y el rescate económico como solución de los amos del cotarro. El resultado: élites superacomodadas y una gran mayoría abocada a la indefensión y la precariedad.
Sin embargo todo esto nada tiene de nuevo en otras partes del mundo. Lo que siempre es igual son los esquemas del neoliberalismo, planes diseñados a largo plazo para embaucar promocionando la avaricia y esclavizar después gracias a las garantías del endeudamiento. Donde no se impone con tanques, el capitalismo secuestra países enteros con malabarismos económicos, trucos del capital que nunca da un paso en falso.
Para ilustrarnos sobre el tema, hablamos con Carlos, compañero nicaragüense, que nos explica los entresijos de la denominada ayuda al desarrollo y la cooperación internacional que vienen practicándose en Sudamérica desde hace décadas. Los más atentos descubrirán en sus explicaciones grandes similitudes (cuando no iguales prácticas) en referencia al contexto que viven actualmente los países mediterráneos europeos.
Sabido es que en las tierras latinoamericanas quedaron atrás los tiempos de la conquista por la espada, aquellos en que Colón y los suyos salvaban del pecado a los indígenas a base de expolio y genocidio. Sí, atrás quedaron aquellos tiempos, hoy los modos de conquista son más perversos, más siniestros, eso sí los resultados son bastante parecidos.
