Miquel Amoros
* Charla dictada en el local de CNT-AIT en Madrid el 18/10/2019.
En los periodos de crisis de autoridad, donde la normalidad queda redefinida por la corrupción, la mediocridad y la incompetencia de los dirigentes, es frecuente que a muchos les repugne obedecer o ser man-dado, por lo cual es fácil que los sentimientos de justicia social, igualdad y libertad busquen en el anarquis-mo la expresión intelectual más adecuada. Entonces, para ser efectivo como idea, el anarquismo ha de ac-tualizarse sumergiéndose en una realidad tornadiza, detectando los cambios habidos a fin de poder explicarlos y afrontarlos de acuerdo con su punto de vista, para terminar sugiriendo vías de intervención coheren-tes que empujen las luchas sociales hacia prácticas y metas libertarias. A tal objeto, no ha de perder la me-moria, que constituye su principal bagaje, pero para orientarse en nuevos escenarios gracias a la experiencia pasada, no para atrincherase tras dogmas inamo-vibles y sobrevivir con comodidad entre las tenues cor-tinas de la fantasía ideológica. La historia es lo que tienen en común todos los anarquistas, lo que constituye en cierto modo su fuerza moral y lo que les preserva de contaminarse con ideas espurias, ajenas a su ser.
* Charla dictada en el local de CNT-AIT en Madrid el 18/10/2019.
En los periodos de crisis de autoridad, donde la normalidad queda redefinida por la corrupción, la mediocridad y la incompetencia de los dirigentes, es frecuente que a muchos les repugne obedecer o ser man-dado, por lo cual es fácil que los sentimientos de justicia social, igualdad y libertad busquen en el anarquis-mo la expresión intelectual más adecuada. Entonces, para ser efectivo como idea, el anarquismo ha de ac-tualizarse sumergiéndose en una realidad tornadiza, detectando los cambios habidos a fin de poder explicarlos y afrontarlos de acuerdo con su punto de vista, para terminar sugiriendo vías de intervención coheren-tes que empujen las luchas sociales hacia prácticas y metas libertarias. A tal objeto, no ha de perder la me-moria, que constituye su principal bagaje, pero para orientarse en nuevos escenarios gracias a la experiencia pasada, no para atrincherase tras dogmas inamo-vibles y sobrevivir con comodidad entre las tenues cor-tinas de la fantasía ideológica. La historia es lo que tienen en común todos los anarquistas, lo que constituye en cierto modo su fuerza moral y lo que les preserva de contaminarse con ideas espurias, ajenas a su ser.





