Juan P. Naranjo
Las casas anarquistas han emergido en diferentes partes de Europa desde principio mismo de esta ideología como unos espacios de carácter social, político y comunitario enfocados en la difusión y practica de las ideas anarquistas para vivir como comunidad libre. En estas casas se suelen realizar talleres de diferente tipo como audiovisual, mecánica, cocina, estampación, agricultura, panadería y literatura; además de periódicos independientes, fan-zines, foros, conversatorios, ciclos de cine, fotografía, lecto-escritura y politología.
Algunos de los predios donde hoy en día existen casas anarquistas han sido adquiridos de manera ilegal a través de la ocupación fortuita o intencionada inspirada por las casas del movimiento ‘’Okupa’’ o ‘’Squatts’’ como se les conoce en Inglaterra. Este movimiento de la ‘’okupación ‘’ surge en los años ochenta con la intención de invadir y habitar aquellos espacios deshabitados temporal o permanentemente para convertirlos en centros de vivienda sociales capaces de auto gestionarse y así defender el derecho a la vivienda pese a las dificultades sociales y económicas de las personas pobres frente a la propiedad privada, eso si, siguiendo una única línea política: El anarquismo. La diferencia entonces entre ocupar y ‘’okupar’’ se encuentra en el carácter político de esta última acción, en la que la toma de un edificio o predio abandonado no es sólo un fin sino también un mecanismo de denunciar el abandono del estado e incluir –En la medida de lo posible- a la comunidad cercana y la primera que consiste únicamente en la apropiación ilegal con fines particulares y sin intención política alguna.
Las casas anarquistas han emergido en diferentes partes de Europa desde principio mismo de esta ideología como unos espacios de carácter social, político y comunitario enfocados en la difusión y practica de las ideas anarquistas para vivir como comunidad libre. En estas casas se suelen realizar talleres de diferente tipo como audiovisual, mecánica, cocina, estampación, agricultura, panadería y literatura; además de periódicos independientes, fan-zines, foros, conversatorios, ciclos de cine, fotografía, lecto-escritura y politología.
Algunos de los predios donde hoy en día existen casas anarquistas han sido adquiridos de manera ilegal a través de la ocupación fortuita o intencionada inspirada por las casas del movimiento ‘’Okupa’’ o ‘’Squatts’’ como se les conoce en Inglaterra. Este movimiento de la ‘’okupación ‘’ surge en los años ochenta con la intención de invadir y habitar aquellos espacios deshabitados temporal o permanentemente para convertirlos en centros de vivienda sociales capaces de auto gestionarse y así defender el derecho a la vivienda pese a las dificultades sociales y económicas de las personas pobres frente a la propiedad privada, eso si, siguiendo una única línea política: El anarquismo. La diferencia entonces entre ocupar y ‘’okupar’’ se encuentra en el carácter político de esta última acción, en la que la toma de un edificio o predio abandonado no es sólo un fin sino también un mecanismo de denunciar el abandono del estado e incluir –En la medida de lo posible- a la comunidad cercana y la primera que consiste únicamente en la apropiación ilegal con fines particulares y sin intención política alguna.


